Español chapín!!!

Hola, amigos lectores. Me ha sorprendido constatar que la mayoría de ustedes radican en Alemania Finlandia y Estados Unidos antes que en Guatemala, aunque también en otros varios países de habla no hispana. De tal suerte, me surge la duda de si me leen porque mis opiniones aportan a su criterio previo discernimiento suyo o bien lo hacen porque se encuentran en proceso de aprendizaje del idioma español. Es una duda lacerante, incluso en mi blog de cuentos.  

Sin embargo, siendo mi motivación, mi pasión: escribir, sea opinando o contando pero siempre preservando el propósito de contribuir, hoy, inclinándome a pensar en ese supuesto interés vuestro por aprender el idioma de Cervantes, de El viejo y el mar (traducido), de poco más de 600 millones de humanos y, por supuesto, mío, me desvío del común, y en procura de enriquecer su glosario, lo hago contándoles acerca de mi país: Guatemala, en especial de su cocina, aunque para ello es preciso delatar previo su ubicación así como algunas de sus características generales. 

Guatemala, un país independiente (hasta donde se puede ser), se ubica al sur de México y a la cabeza de Centro América. Con costas sobre los océanos pacifico y atlántico. Tropical, aún con alguna vegetación y bosques, cerca de 40 volcanes, 3 de ellos en actividad constante, algún bello lago y también de excelente café tanto como de cacao y azúcar. Por excelencia, auténtica cuna de la civilización maya, a partir de La Danta, en El Mirador. A 3 horas desde Miami, Florida, en vuelo comercial directo. 

Nuestra cocina por lo tanto goza de una amplia diversidad de ingredientes que no pocas veces brotan del suelo mismo de manera natural, tal la hierbamora o yerba mora, chiltepes, apazote, diente de león, hierba de limón y muchas más. De hecho, cuando soltamos alguna semilla o pepita sobre nuestra tierra, pronto tenemos un árbol de aguacate, cafetos, cacaos, naranjales, limonares y otros tantos más, una vez nuestra tierra y clima son muy ricos y apropiados para la agricultura.

Así las cosas, un desayuno típico chapín consta en esencia de dos huevos al gusto, porción de frijoles, plátanos fritos, chirmol (salsa de tomates, cebolla, chile pimiento y miltomates, frescos todos) y tortillas de maíz. Jugo de naranja o papaya, aunque no siempre naturales o frescos recién hechos, y por supuesto, café. 1, 2, 3 tazas, cuantas quiera, en esencia: americano o solo.  

Tocino, quesos madurados, salchichas y otros lácteos y embutidos propios de USA y Europa son sustituidos a lo chapín por longanizas, queso de chancol o simple queso fresco, acompañados de chirmol, en no pocos casos con picantes chiltepes.

En relación con nuestros frijoles, negro por excelencia aunque no único, y las tortillas de maíz, amarillo por excelencia aunque tampoco único, son parte importante de la dieta chapina, tanto por su amplio cultivo como por tradición y cultura, lo que obliga no pocas veces a importarlos.

Así amigos lectores de otras latitudes, cuando vengan a Guatemala, requisito primario, degustar un desayuno típico chapín. La mayoría de restaurantes y comedores lo ofrecen, y su precio oscila entre los Q 23.00 y los Q 150.00 (US$ 7.00 a US$ 20.00), dependiendo de la comodidad de la silla en que se sienten y de la gente que les rodee.

Aunque lo ideal será disfrutarlo en alguno que ofrezca vista hacia el lago de Atitlán, idealmente desde las poblaciones de Panajachel o Santa Catarina Palopó, una vez el lago está ubicado al oeste de estos. El sol sale desde el este. 

Bien, espero lograr el propósito y este amplíe su glosario en español, tal advertí. Cuando menos días sábado por la noche acá en Guatemala intentare hacerlo desde nuestra cocina. La próxima quizá con alguna receta.

Muchas gracias por su lectura y que les aproveche.  


José L. Elgueta J.

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